Pocos botones, muy grandes, y nada más
La pantalla de la persona mayor o dependiente no se parece a la del resto de la familia. Tiene lo justo para avisar, tomar la medicación y saber qué visita toca.



Capturas reales de la app, con una familia de demostración.
Lo que puede hacer, sin ayuda
Avisar con un toque
Cada botón envía su mensaje a la familia: «Buenos días», «Estoy bien», «Estoy regular», «Tengo dolor», «Llamadme», «Necesito ayuda». Cada uno tiene un color y un sonido distintos, para reconocerlo sin leer.
Hablar en lugar de escribir
Toca el micrófono, dice lo que quiere contar y la app lo convierte en texto. Antes de enviarlo puede revisarlo y corregir una palabra tocándola.
Marcar la medicación
Cuando llega el aviso de una toma, la marca como tomada. No tiene que configurar nada: lo ha preparado su familia.
Ver sus visitas médicas
Las próximas citas aparecen con su fecha y su lugar.
Por qué está hecha así
Cuando se pregunta a personas mayores qué les aleja de la tecnología, la mayoría no habla de desinterés: quiere aprender. Habla de falta de instrucciones claras, de inseguridad y de una tecnología «demasiada y demasiado compleja»7. Por eso en DiAlgo la configuración la hace otra persona, y lo que queda en pantalla cabe en una sola vista.
El tamaño y la separación de los botones en pantallas táctiles para personas mayores se han estudiado de forma experimental8, y las pautas de accesibilidad fijan un tamaño mínimo para cualquier control9. Los botones de DiAlgo son varias veces más grandes que ese mínimo.
Con franqueza
- Hace falta un móvil iPhone o Android con conexión a internet.
- DiAlgo no ha pasado una auditoría externa de accesibilidad. Aplicamos las pautas como criterio de diseño, no como certificado.
- «Necesito ayuda» avisa a la familia. No llama al 112 ni a un servicio de teleasistencia.
Prepáraselo tú
Instálala en tu móvil, crea la familia y después invita a tu padre o a tu madre con un código.